La mañana del 24 de marzo, un intento de asesinato en un condominio de Jesús María puso al descubierto la fría confesión de Christian Maurizio Cabrera Pizarro, conocido como Bolao. En una entrevista con el general Víctor Revoredo, el sicario reveló que había sido contratado por José Luis Amasifuén para asesinar a su exesposa, a cambio de 2,000 soles. Sin embargo, solo recibió 500 soles debido a que el trabajo no se concretó.
Según las investigaciones policiales, la motivación detrás del ataque era una supuesta deuda y un conflicto familiar. Bolao, de 30 años, aceptó el encargo tras ser contactado por un amigo de Amasifuén, quien le proporcionó una fotografía de la mujer y la dirección de su hogar.
A las 7:00 a.m., Bolao ingresó al condominio y disparó contra la mujer de 47 años, quien logró sobrevivir a los impactos de bala. Tras su captura en San Miguel, el sicario también fue identificado como requisitoriado por un delito de pornografía infantil desde agosto de 2025.
Este caso resalta la grave problemática del sicariato en el país. Como se informó anteriormente, el conflicto familiar fue el detonante de un acto que pudo haber terminado en tragedia.