El cáncer de cuello uterino se mantiene como una de las principales causas de muerte oncológica en mujeres en Perú, cobrando alrededor de siete vidas diarias. Cada año, se registran entre 4.800 y 5.000 nuevos casos, con aproximadamente 2.500 fallecimientos, lo que refleja deficiencias en el diagnóstico temprano.
La enfermedad, que avanza sin síntomas en sus etapas iniciales, a menudo se detecta en fases avanzadas. Especialistas advierten que el sangrado vaginal anormal y el flujo vaginal persistente son señales que a menudo se ignoran, y muchas mujeres optan por la automedicación en lugar de buscar atención médica.
Además, factores culturales y barreras estructurales complican el acceso a diagnósticos y tratamientos. Según el doctor Gerardo Campos Siccha, el centralismo de la atención médica en Lima limita el acceso a servicios en provincias. Solo el 48% de las mujeres se realiza un Papanicolaou, y de ellas, apenas 19% recoge sus resultados, impidiendo un seguimiento adecuado.
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, que se conmemora el 26 de marzo, se hace un llamado urgente para reforzar la educación sanitaria, aumentar la cobertura de vacunación contra el VPH y garantizar el acceso a pruebas de tamizaje. Con estas medidas, se podría reducir significativamente el impacto de esta enfermedad en el país. Como informamos en esta nota, la detección temprana es clave para salvar vidas.