El Congreso del Perú ha aprobado una modificación al artículo 25 de la Ley de Salud Mental, permitiendo a los psicólogos colegiados participar en los diagnósticos de salud mental junto a otros profesionales de la salud. Esta reforma busca establecer un enfoque integral que incluya a médicos y enfermeros, entre otros, en el proceso de valoración y tratamiento de problemas de salud mental.
Teresa Machado, decana nacional del Colegio de Psicólogos del Perú, aclaró que la norma no expande las funciones de los psicólogos, sino que reconoce responsabilidades ya existentes. “Nosotros tenemos competencias en la detección psicosocial. Intervenimos a través de terapias, no medicamos”, aseguró. Sin embargo, Juan Carlos Ocampo, vocero de la Asociación Psiquiátrica Peruana, advirtió sobre el riesgo de confusiones en el diagnóstico final, que debería recaer en médicos, especialmente en casos donde se presenten condiciones neurológicas o hormonales.
Ambos sectores coinciden en la necesidad de un trabajo coordinado para mejorar el sistema de salud mental, que enfrenta serias brechas en personal y recursos. Según datos recientes, menos de 700 psicólogos atienden en más de 50.000 instituciones educativas públicas en el país. La efectiva implementación de esta ley dependerá de su reglamento y de la voluntad política para cerrar las brechas existentes. Como informamos en esta nota, el 40% de los jóvenes presenta dificultades clínicas, lo que subraya la urgencia de mejorar el acceso a servicios de salud mental.