La superstición en torno al viernes 13 se remonta a la Edad Media y ha perdurado a lo largo de los siglos. Esta fecha, considerada de mala suerte en muchas culturas occidentales, lleva asociada una serie de eventos históricos que han alimentado el temor colectivo. Desde la pasión de Jesucristo hasta la traición de Judas, el número 13 ha estado rodeado de connotaciones negativas.
Uno de los hitos más significativos ocurrió el 13 de octubre de 1307, cuando cientos de Caballeros Templarios fueron arrestados en Francia por orden del rey Felipe IV. Este incidente, enmarcado en acusaciones de herejía y sacrilegio, cimentó aún más la mala fama del día. A lo largo de los años, la literatura también ha contribuido a esta percepción. La novela de Thomas W. Lawson, Viernes 13, publicada en 1907, popularizó la idea de que este día está marcado por la desgracia.
Un repaso a la historia revela otros trágicos eventos asociados al viernes 13, como el hundimiento de un velero en 1907 y la avalancha en los Alpes en 1916, que dejó a 10,000 soldados italianos muertos. Estas historias han reforzado la creencia de que el viernes 13 es un día para evitar decisiones importantes, como se menciona en otras ocasiones, como la reciente noticia de la muerte de Alfredo Bryce Echenique.


