El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) realizó un pago de US$462 millones a Lockheed Martin por la adquisición de 12 cazas F-16 Block 70, a pesar de la oposición del presidente José María Balcázar. Durante un mensaje a la Nación, Balcázar reiteró su decisión de no proceder con el contrato y dejó la responsabilidad a la próxima administración.
El primer ministro Luis Arroyo, junto con el exministro de Defensa Carlos Díaz y el canciller Hugo de Zela, llevaron a cabo la firma del contrato, argumentando que ya existían compromisos que debían cumplirse. El 20 de abril, se firmaron los contratos para la compra de los aviones y un acuerdo de compensación industrial.
Balacázar, por su parte, insistió en que la decisión sobre la compra debería recaer en el nuevo gobierno. Sin embargo, el MEF no solo realizó el pago, sino que también se emitió una resolución despidiendo al ministro de Defensa, lo que evidenció las tensiones dentro del gabinete. El exministro Díaz señaló que su salida se debió a su desacuerdo con la posición del presidente, quien había optado por cancelar el contrato.
Esta situación refleja un conflicto interno en el gobierno, donde se evidencian diferencias significativas sobre la gestión de recursos y prioridades estratégicas. Según De Zela, Balcázar estaba al tanto de la firma del contrato, lo que contradice sus afirmaciones en medios.