La Policía de Cusco confirmó el hallazgo del cuerpo descuartizado de Rudhy Benavides Charalla, de 46 años, quien había sido reportado como desaparecido desde el 18 de abril. El macabro descubrimiento se realizó en una vivienda de la prolongación de la avenida Ejército, en la Asociación Los Manantiales del Inca.
El jefe de la Región Policial del Cusco, Carlos Guizado, informó que los restos humanos estaban distribuidos en ollas dentro de una cocina. Además, se encontraron seis perros que podrían haber sido alimentados con partes del cadáver. «Existían dos ollas metálicas con restos humanos en estado de cocción. Esto podría indicar un posible canibalismo», señaló Guizado en una conferencia de prensa.
La Policía Nacional detuvo a dos jóvenes, Gabriel Alexis Luis Condori Olmedo y Óscar Franco Tinco, ambos de 21 años, quienes habrían confesado su participación en el asesinato. Los detenidos, que permanecerán en prisión preliminar por siete días, relataron que esa noche compartieron bebidas alcohólicas con la víctima antes de cometer el crimen. Según los informes, uno de ellos le cortó el cuello con un cuchillo, mientras que el otro le propinó varios golpes en la cabeza con un martillo.
Los familiares de Benavides reportaron su desaparición seis días después de su última aparición, ya que afirmaron que tenía la costumbre de ausentarse por largos períodos.