La Autoridad Nacional de Agua (ANA) ha revocado la autorización temporal que permitía a la empresa San Antonio de Torontoy utilizar la faja marginal del río Vilcanota como estacionamiento para sus buses turísticos en Machupicchu Pueblo, Cusco. La decisión se basa en que esta actividad no se considera un servicio público y carece de las autorizaciones necesarias.
Ante esta medida, la compañía ha expresado su intención de recurrir a todas las instancias para revertir la disposición. Daniel Quispe Baca, gerente de San Antonio de Torontoy, defendió el uso del espacio, argumentando que solo se utilizaba para estacionar y que no había planes de construcción en la zona.
Edwar Martínez, asesor legal de la empresa, calificó la acción como «injusta» y aseguró que se han retirado voluntariamente sin necesidad de intervención policial. Además, mencionó que el uso indebido de este espacio podría afectar el turismo en la región, especialmente tras las advertencias de New Seven Wonders sobre el riesgo de pérdida de la categoría de Maravilla del Mundo para Machu Picchu.
La situación ha generado desconfianza entre los turistas, aunque no ha afectado el flujo de visitantes, según reportes locales. Mientras tanto, la Policía mantiene vigilancia en la zona para evitar nuevas ocupaciones irregulares, tras la retirada de un grupo que había invadido el santuario de Machu Picchu.
Para más detalles sobre la situación, puedes consultar la noticia relacionada sobre la investigación del Ministerio Público sobre las invasiones en la zona.