La reciente aprobación por parte del Congreso de tres normas que incrementan el gasto público en 15,000 millones de soles anuales ha encendido las alarmas sobre la gestión fiscal del país. Este gasto representa un aumento considerable en un presupuesto nacional que, para 2026, se estima en 258,000 millones de soles. A pesar de que el presupuesto ha triplicado su tamaño en los últimos 14 años, la satisfacción de la ciudadanía con los servicios del Estado ha caído drásticamente, pasando del 52% en 2012 al 28% actual.
La situación se complica aún más con la interpretación del artículo 79 de la Constitución por parte del Tribunal Constitucional en 2020, que permite al Congreso tener iniciativa de gasto en años posteriores. Esta interpretación ha llevado a un aumento descontrolado del gasto, sin que ningún congresista se opusiera a las recientes iniciativas. al respecto, el Tribunal Constitucional podría ser clave para limitar el dispendio actual, ya que la falta de control puede llevar a déficits fiscales insostenibles.
La meta fiscal para el próximo año, de un déficit del 1.4% del PBI, parece irrealizable. De no corregirse el rumbo, las consecuencias recaerán sobre toda la población, afectando el empleo y el futuro económico del país. Así, el desafío del Congreso se asemeja a una «hora loca», donde el gasto se desata sin control.
Para más detalles sobre la situación política actual, puedes consultar nuestro artículo sobre las propuestas económicas de los candidatos al Parlamento.