El general en jefe Gustavo González López ha sido nombrado nuevo ministro de Defensa de Venezuela por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Este cambio se produce en medio de una reconfiguración del poder dentro del chavismo, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar estadounidense. González López sustituye a Vladimir Padrino López, quien estuvo en el cargo durante más de 11 años.
González López, de 65 años, ha tenido una carrera marcada por su cercanía al aparato de inteligencia del Estado. Recientemente, se desempeñó como jefe de la Guardia de Honor Presidencial y director de la Contrainteligencia Militar. Su gestión en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) ha estado rodeada de controversias, incluyendo denuncias de torturas y detenciones arbitrarias, lo que ha llevado a sanciones internacionales en su contra.
La designación ha sido vista por activistas de derechos humanos como una continuidad del aparato represivo del Estado. Según la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU, González López fue identificado como parte de la cadena de mando responsable de crímenes de lesa humanidad. Su nombramiento podría implicar un endurecimiento de las políticas represivas en el país.


