La Bruce Nuclear Generating Station, ubicada en Ontario, Canadá, se ha consolidado como la mayor central nuclear en operación continua del mundo, alcanzando casi 7 GW de potencia. Este complejo supera los 4.000 MW de Chernóbil antes del trágico accidente de 1986, y su operación se basa en la tecnología CANDU de agua pesada presurizada.
La instalación, que cuenta con ocho reactores, actualmente tiene una capacidad de 6.550 MW, lo que representa un pilar fundamental para el sistema eléctrico canadiense, cubriendo aproximadamente el 50% del consumo de la región. Además, se proyecta una expansión que añadirá 4.800 MW y un plan de renovación técnica para alcanzar los 7.000 MW hacia 2030.
A pesar de que la central japonesa Kashiwazaki-Kariwa posee más capacidad instalada, su operación se ha visto afectada desde el incidente de Fukushima. Esto ha permitido que la planta canadiense mantenga su posición de liderazgo en generación de energía nuclear a nivel mundial.
Como se mencionó en nuestra cobertura anterior, este tipo de infraestructuras se están volviendo esenciales en la búsqueda de energía limpia y sostenible. La Bruce Nuclear Generating Station no solo representa un avance tecnológico, sino también una promesa para el futuro energético de Canadá.