La relación entre Cuba y Estados Unidos ha dado un nuevo giro, ya que el Gobierno cubano anunció el 20 de abril que delegaciones de ambos países se reunieron recientemente en La Habana. Este anuncio se produce en medio de un clima de tensión por el bloqueo energético que Washington impone sobre la isla y las especulaciones sobre posibles intervenciones militares.
Alejandro García del Toro, subdirector general de EE. UU. en la Cancillería cubana, confirmó el encuentro durante una entrevista con el diario oficial Granma, aunque no se revelaron detalles sobre la fecha exacta ni los participantes. Según la información, la delegación estadounidense incluyó “secretarios adjuntos del Departamento de Estado”, mientras que Cuba estuvo representada por viceministros de Relaciones Exteriores.
El diplomático cubano enfatizó que el levantamiento del cerco energético es una prioridad para su país, al considerarlo un acto de “coerción económica”. A pesar de las demandas de EE. UU. sobre la liberación de prisioneros políticos, el Gobierno cubano ha rechazado cualquier condicionamiento. “Ningún funcionario estadounidense va a dictar plazos desde una mesa en La Habana”, declaró el medio oficialista ‘Razones de Cuba’.
Este contexto se complica con las advertencias del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien instó a la población a estar preparada ante una posible invasión estadounidense, lo que subraya la creciente tensión en la región.