Al menos 17 personas han perdido la vida en Irán tras una nueva ofensiva de bombardeos por parte de Estados Unidos e Israel. Según reportes de agencias vinculadas al Gobierno iraní, los ataques se llevaron a cabo en varias localidades, incluyendo Ghal’eh Mir, donde trece víctimas fueron reportadas tras el impacto en dos viviendas.
Las autoridades locales han iniciado operaciones de rescate en la región de Baharestan, donde se presume que hay personas atrapadas bajo los escombros. Además, se registraron muertes en un ataque a zonas residenciales en el este de Teherán, que dejó cuatro fallecidos y siete heridos, con múltiples edificaciones gravemente dañadas.
La ofensiva también afectó la Universidad Sharif, resultando en la destrucción de instalaciones energéticas que provocaron un apagón en el noreste de la capital. Imágenes de la mezquita universitaria muestran techos colapsados y cristales rotos, evidenciando la magnitud de los daños.
Desde el inicio del conflicto, más de 30 universidades han sido atacadas, con un saldo de 60 estudiantes y cinco profesores muertos, según informes. La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, ha elevado la cifra total de fallecidos a más de 3.400, incluyendo a más de 1.500 civiles. En medio de esta crisis, el presidente Donald Trump amenazó con intensificar la ofensiva si Irán no desbloquea el estrecho de Ormuz.