El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó que los crímenes en el país han disminuido un 40% tras la implementación de un toque de queda de 15 días en varias provincias. Esta medida, según Noboa, se ha visto reflejada en la reducción de delitos como la extorsión y el robo.
En medio de cuestionamientos sobre la cooperación con Estados Unidos, el mandatario defendió que el apoyo en la lucha contra el crimen organizado no afecta la soberanía ecuatoriana. Este respaldo se formalizó recientemente mediante un acuerdo regional para enfrentar grupos narcoterroristas, aunque dejó al descubierto divisiones en la región, con la ausencia de países como México y Colombia.
Noboa también destacó los esfuerzos del gobierno, como la destrucción de cerca de 60 pistas clandestinas y la captura de un alto porcentaje de líderes criminales desde su asunción al poder en noviembre de 2023. Sin embargo, el impacto del toque de queda ha generado dudas, ya que, aunque se detuvieron a 1.283 personas por incumplirlo, solo se logró capturar a un objetivo criminal clave.
Las percepciones en la ciudadanía son mixtas. Algunos reportan una mayor presencia militar y una aparente disminución de delitos, mientras que otros sostienen que la violencia ha cambiado de horario, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas adoptadas, como informamos en esta nota.