Un agricultor de 60 años, Zhang Shengwu, ha captado la atención mundial al construir un submarino casero en la provincia de Anhui, China. Con una inversión de aproximadamente 5.000 yuanes (US$700), este innovador sumergible puede sumergirse hasta ocho metros de profundidad, destacándose por su diseño ingenioso y el uso eficiente de recursos limitados.
La idea surgió en 2014, inspirado por un programa de televisión. Zhang, sin formación en ingeniería, comenzó a reunir materiales como placas de acero, baterías y un motor, lo que le permitió crear un prototipo original de seis metros de largo. A pesar de enfrentar desafíos como filtraciones de agua, su perseverancia le permitió perfeccionar el diseño, logrando una versión que ahora pesa cinco toneladas y puede transportar a dos tripulantes.
El submarino, denominado Gran Pez Negro, incluye mejoras significativas en soldaduras y un sistema de flotabilidad que utiliza tanques de lastre. Esto garantiza una navegación segura y un manejo preciso durante las inmersiones. Aunque su invención ha sido aclamada en las redes sociales, expertos advierten sobre los riesgos de operar submarinos artesanales sin certificaciones oficiales. A pesar de esto, Zhang busca construir una versión más grande de su creación, afirmando que «solo al intentar hacer realidad tus ideas descubres de lo que eres capaz».