Petroperú se encuentra a la espera de un decreto que le otorgue un aval del Estado por US$2.000 millones, crucial para reprogramar sus deudas y recuperar su operatividad. Especialistas advierten que esta medida es urgente para evitar que la empresa petrolera siga en “cuidados intensivos” financieros.
Con la reciente designación de Roger Arévalo como nuevo presidente del directorio, el Gobierno busca encontrar una solución que no implique un desembolso directo de recursos públicos. El aval funcionaría como garantía ante la banca privada, lo que permitiría a Petroperú acceder al financiamiento necesario sin comprometer las arcas del Estado.
La situación de la empresa es crítica, especialmente tras la implementación de la moderna Refinería de Talara, que ha incrementado su capacidad de refinación, pero también ha sido fuente de su endeudamiento. Expertos como el exviceministro de Energía, Pedro Gamio, han subrayado que es esencial reprogramar la deuda para aliviar la presión financiera y recuperar el equilibrio operativo.
Desde la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros se espera que el futuro decreto permita no solo un respiro a la empresa, sino que también ayude a mejorar su sostenibilidad a largo plazo.