Más de 700.000 peruanos carecen de acceso a agua potable y, como resultado, enfrentan un costo seis veces mayor por este servicio. Un estudio de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) señala que los hogares en Lima y Callao sin conexión a la red pública pagan en promedio S/141,20 al mes, frente a los S/24 que destinan aquellas familias que sí tienen acceso.
Según el informe, el precio del agua para los hogares sin conexión es de S/22,11 por metro cúbico, mientras que los usuarios conectados pagan solo S/3,20. Además, estos hogares consumen menos de la mitad del agua necesaria, con un promedio de 6,4 m³ al mes, por debajo del umbral de subsistencia.
La carga económica es significativa, ya que el gasto en agua representa cerca del 9% de los ingresos mensuales en estos hogares. En muchos casos, las familias recurren a camiones cisterna, lo que incrementa los costos y los riesgos de salud. El presidente de la Sunass, Mauro Gutiérrez, se refirió a esta situación como una “penalidad de la pobreza”, donde los más vulnerables terminan pagando más por un servicio de menor calidad.
Para abordar esta problemática, se estima que se necesitaría una inversión de más de S/64.000 millones solo para extender la red de agua en Lima y Callao.