En 1973, el director Terrence Malick presentó su primera película, Badlands, que se ha convertido en un referente del cine de culto. En este filme, Martin Sheen tuvo su primer rol protagónico, un hito en su carrera que lo catapultó al estrellato.
La historia sigue a Kit Carruthers, interpretado por Sheen, y su enamorada Holly Sargis, a quien da vida Sissy Spacek. Juntos, emprenden una fuga por los desiertos y bosques de Dakota, mientras exploran temas de amor, pasión y moralidad. A pesar de que Kit comete actos violentos, Holly lo idealiza, lo que desencadena una serie de eventos que cuestionan su futuro.
La película destaca no solo por la actuación de Sheen, sino también por la visión poética de Malick, quien plantea dilemas existenciales y la capacidad de los personajes para decidir su destino. Antes de Badlands, Sheen había trabajado en el teatro y en papeles secundarios, pero fue este filme el que marcó su transición a protagonista.
Para quienes disfrutan del cine clásico, Badlands es una obra que vale la pena redescubrir.