Una reciente investigación de la Universidad de Harvard sugiere que los pelirrojos podrían poseer una ventaja evolutiva. Según el estudio, que analizó alrededor de 16.000 restos antiguos y más de 6.000 pelirrojos contemporáneos, el cabello rojo y la piel clara podrían facilitar la producción de vitamina D.
Los científicos encontraron 479 variantes genéticas que han sido favorecidas por la selección natural a lo largo de los años. A pesar de que tradicionalmente se pensaba que la evolución se había estancado tras la llegada de la agricultura, los hallazgos indican que este proceso continúa activo, moldeando características en diversas poblaciones.
Entre las variantes identificadas, los genes relacionados con el cabello rojo y la piel clara podrían haber permitido a las personas en climas fríos producir vitamina D de manera más eficiente. Esta capacidad habría sido crucial en regiones con escasa luz solar, mejorando así las tasas de supervivencia y reproducción.
Aunque el estudio no asegura que el cabello rojo sea la única causa de esta ventaja, los investigadores destacan que estas características podrían haber sido beneficiosas en el pasado. Por otro lado, también se identificaron genes que aumentan el riesgo de enfermedades como la diabetes y la artritis reumatoide, pero que podrían haber ofrecido ventajas frente a ciertos patógenos.