El Crawler Transporter de la NASA, un vehículo de orugas que pesa 3.000 toneladas, es esencial para el transporte de cohetes en las misiones espaciales. Con una longitud de casi 40 metros, ha sido protagonista en el lanzamiento de emblemáticos cohetes, desde el Saturno V hasta el actual Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). Aunque fue fabricado en la década de 1960, sigue siendo crucial para el éxito de la misión Artemis II, que busca llevar a cuatro astronautas a la órbita lunar.
Este coloso se mueve a una velocidad máxima de 1,6 km/h con carga, lo que permite un desplazamiento controlado y preciso. Su sistema de tracción se basa en ocho orugas que requieren aproximadamente 625 litros de diésel para recorrer solo 1 km, un consumo justificado por la necesidad de mantener el cohete en posición vertical durante el trayecto. La NASA ha modernizado el Crawler Transporter, invirtiendo en nuevos motores y sistemas hidráulicos para optimizar su funcionamiento.
El Crawler Transporter ha acumulado más de 3.800 kilómetros desde su entrada en servicio, demostrando su valía en el programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y preparar futuras misiones a Marte. La ingeniera Charlie Blackwell-Thompson destacó su desempeño tras una reciente prueba de traslado, reafirmando su importancia en el éxito de las misiones espaciales. Para más detalles sobre el programa, puedes leer sobre la Misión Artemis I.