Un hallazgo reciente en el monte Ararat, Turquía, ha reavivado el interés por la búsqueda de la legendaria Arca de Noé. Arqueólogos han encontrado restos de material orgánico con una antigüedad de aproximadamente 4.800 años, lo que podría estar relacionado con un gran diluvio mencionado en textos antiguos. Este descubrimiento podría ofrecer nuevas perspectivas sobre la historicidad del relato bíblico y su relación con eventos geológicos en la región.
La excavación, liderada por el grupo Noah’s Ark Scan, se centra en el sitio de Durupınar, donde se han identificado estructuras angulares y un vacío en las profundidades que podrían asemejarse a una embarcación. Según la tradición, el Arca habría quedado varada en esta colina hace alrededor de 5.000 años.
Desde el siglo XIX, diversas expediciones han intentado localizar pruebas de la existencia del Arca. Investigaciones de la Universidad Maimónides han descubierto materiales marinos y arcilla que coinciden con la narrativa bíblica, sugiriendo que la zona podría haber estado habitada desde el período Calcolítico. Aunque los indicios son preliminares, otros expertos creen que podría haber una base real detrás de la historia del Arca.
Este sitio fue identificado por primera vez en 1948 y ha sido objeto de exploración desde entonces. En 1989, el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía declaró la zona como «sitio natural protegido», reconociendo su potencial arqueológico.