China avanza con la construcción del Canal Pinglu, una obra de 134,2 kilómetros que conectará los ríos continentales con el Golfo de Beibu en el Mar Meridional. Este megaproyecto, que se espera esté operativo a finales de 2026, tiene como objetivo facilitar el transporte de mercancías, reduciendo la distancia de envío en 560 kilómetros en comparación con las rutas tradicionales.
El canal permitirá la circulación de embarcaciones con capacidad de hasta 5.000 toneladas. Según informes oficiales, la obra es parte del Nuevo Corredor Comercial Internacional Tierra-Mar, un sistema que integra ferrocarriles, carreteras y rutas marítimas, optimizando la logística entre las provincias occidentales de China y los puertos del sur.
Desde su inicio en agosto de 2022, el proyecto ha avanzado rápidamente y ya se encuentra en fase de pruebas técnicas. Especialistas indican que esta infraestructura no solo mejorará la eficiencia del transporte, sino que también impulsará el crecimiento de zonas menos industrializadas, favoreciendo inversiones y modernizando la red de suministros.
Además, el canal tendrá un impacto significativo en los lazos comerciales de China con la ASEAN, reforzando su posición como socio estratégico en la región. Este auge comercial se ha reflejado en cifras récord durante 2025, lo que resalta la importancia de esta obra en la política exterior china.