Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur han desarrollado una innovadora aleación que combina magnesio puro con polvo de hojas secas de mango. Este nuevo material, que utiliza residuos agrícolas, incrementa en un 54% la capacidad del metal para amortiguar vibraciones, según un estudio publicado en la revista Metals.
La técnica representa una alternativa ecológica para la creación de componentes estructurales de alta precisión. El magnesio, conocido por su baja densidad y excelente maquinabilidad, se mezcla con un 5% de polvo de hojas de mango. Durante el proceso de sinterización, las hojas se vaporizarán, generando microporos en la estructura metálica, lo que aumenta la capacidad de absorción de impactos.
El equipo fijó la temperatura de extrusión en 350 °C para mantener la integridad mecánica del material. Esta colaboración entre metales y biomasa vegetal puede revolucionar la industria, especialmente en sectores como la aeronáutica y la automoción, donde la resistencia y ligereza son críticas.
Los científicos creen que esta estrategia abre nuevas oportunidades hacia una ingeniería más sostenible. Además, se investiga el uso de otros residuos agrícolas, como cáscaras de arroz y frutos secos, para continuar mejorando las propiedades mecánicas de materiales en diversas aplicaciones, tal como se menciona en otras investigaciones sobre el tema.