Nuestra vida con los Perros comenzó mucho antes de lo que creíamos

Un análisis genético reciente ha revelado que la relación entre humanos y perros se remonta a más de 15,000 años, mucho antes de la aparición de la agricultura. Investigaciones publicadas en la revista Nature indican que estos primeros canes ya formaban parte de las sociedades de cazadores-recolectores en Eurasia occidental.

Hasta ahora, las estimaciones sobre la domesticación de los perros variaban entre los 10,000 y 11,000 años. Sin embargo, los nuevos datos sugieren que estos animales ya estaban en contacto con humanos durante la transición climática al final de la última Edad de Hielo. Las dificultades para distinguir entre perros y lobos complicaron la reconstrucción de esta historia, ya que ambos presentan similitudes en sus restos óseos.

El primer estudio, liderado por William Marsh del Museo de Historia Natural de Londres, señala restos de perros en Pınarbaşı (Turquía) de hace 15,800 años y en la cueva de Gough (Reino Unido) de hace 14,300 años. Estas evidencias apuntan a una relación simbiótica entre humanos y perros, donde los primeros podrían haber alimentado a los canes.

Además, un segundo estudio analizó más de 200 genomas de perros europeos, mostrando una continuidad genética significativa a lo largo del tiempo. Esta investigación resalta que, a pesar de la llegada de nuevos perros durante el Neolítico, las razas existentes se mantuvieron. La domesticación de los perros, por tanto, no se inició en las aldeas, sino en un entorno donde la cooperación era vital para la supervivencia.