Un estudio reciente ha revelado que la Gran Pirámide de Egipto no es simplemente una construcción con cuatro lados. Investigaciones publicadas en 2023 en la revista Archaeological Discovery indican que cada cara de la pirámide presenta una ligera concavidad, lo que transforma su geometría tradicional en una figura octogonal, según el matemático Akio Kato, autor del estudio.
Este hallazgo se basa en imágenes satelitales y análisis geométricos que identificaron características previamente invisibles desde el suelo. Kato sostiene que esta forma no es el resultado de un error de construcción, sino una decisión intencionada que mejora la estabilidad de la estructura, permitiendo una distribución más eficiente del peso y la absorción de tensiones, como las provocadas por movimientos sísmicos.
Las observaciones sobre la pirámide no son nuevas; el piloto P. Groves ya había capturado imágenes aéreas en 1926 que mostraban hendiduras en los lados. Flinders Petrie también documentó líneas centrales en cada cara, lo que refuerza la teoría de que los antiguos egipcios poseían avanzados conocimientos de ingeniería.
Este descubrimiento abre un nuevo debate sobre la construcción de la pirámide de Keops y cómo se transportaron más de 2,3 millones de bloques de piedra. Como informamos en esta nota, la teoría de las rampas ha sido cuestionada por su complejidad logística.