Un equipo del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) llegó al distrito de Nieva, en Amazonas, para evaluar los daños provocados por un reciente derrame de hidrocarburos en el Oleoducto Norperuano. La fuga de crudo se registró en el kilómetro 393+674 del Tramo II y, según Petroperú, fue provocada de manera intencional por un acto de sabotaje.
OEFA confirmó que su intervención busca determinar la magnitud del impacto ambiental en la región. Los especialistas están realizando un recorrido por la zona afectada para establecer las causas del derrame y las responsabilidades correspondientes. Además, verificarán si las acciones de contención implementadas por Petroperú cumplieron con las normativas vigentes.
Este incidente ocurrió el lunes 30 de marzo, cuando la empresa estatal activó su Plan de Respuesta a Emergencias tras detectar la fuga. Con la ayuda de contratistas, lograron detener el derrame y coordinaron acciones con las autoridades locales. Tras controlar la situación, Petroperú notificó a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental sobre el sabotaje y el daño ocasionado al ecosistema.
Las operaciones de bombeo en el Tramo II estaban suspendidas desde julio de 2024 debido a bajos inventarios de crudo.